viernes, 11 de noviembre de 2011

Un meteorito simpático (aunque un poco triste)

Érase una vez un meteorito llamado Galileo IOV, que durante años viajó por el universo en compañía de sus amigos asteroides. Juntos rompieron la velocidad de la luz, presenciaron la formación de agujeros negros, y el nacimiento de nuestras estrellas.
planeta_luna.png
Un día, Galileo se sintió atraído por las playas tranquilas y los colores vivos de un mundo llamado BoomBang. Decidieron acercarse un poquito más a la superficie del planeta para verlo mejor, pero fueron tan incautos que la gravedad les atrajo sin remedio, y los asteroides se hicieron trozos.
fregmento1.png
Afortunadamente, los habitantes de BoomBang ayudaron a Galileo a recomponer los cuatro planetas con las combinaciones de cuatro diferentes fragmentos que cayeron después de la colisión en todas las áreas de BoomBang.
Y los planetas fueron felices y comieron perdices.

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